Coste de consumibles en un taller: discos, cola y tornillería
Coste de consumibles en un taller: discos, electrodos, cola, cantos y tornillería que no salen en el presupuesto. Cómo medirlos y repercutirlos en cada obra.
Viernes por la tarde. El encargado abre el armario y no queda un disco de corte. Ni uno. El lunes había una caja entera. Esa semana se han hecho dos barandillas, una puerta corredera y medio portón. ¿A cuál de las cuatro obras van esos discos? A ninguna. Se compran otra vez y punto.
Eso es el coste de consumibles en un taller: discos, electrodos, hilo, gas, brocas, lija, cola, cantos, tornillería, silicona, imprimación. Cosas pequeñas y baratas una a una, que no aparecen en ningún presupuesto. Nadie las apunta y todas salen del mismo bolsillo.
El problema no es que se gasten, porque sin ellas no se trabaja. El problema es que nadie sabe cuánto se gasta en un año, ni si el precio de las obras lo cubre. En este post vamos a ver cómo sacar esa cifra sin volverse loco y cómo meterla en el presupuesto.
Qué cuenta como consumible y qué no
Lo primero es poner la raya. Un consumible es lo que se gasta trabajando pero no se queda en la pieza, o se queda en una cantidad que nadie mide por obra.
- En carpintería metálica y calderería: discos de corte y de desbaste, electrodos, hilo de MIG, gas, brocas, puntas de plasma, desengrasante, imprimación de taller.
- En carpintería a medida y mobiliario: cola, lija, cantos sueltos, tornillería, clavos de clavadora, cintas, silicona, fresas y cuchillas.
- En los dos: guantes, cinta de carrocero, trapos, bolsas, film de embalar, cartón de protección para el montaje.
Lo que sí va a la obra, como un perfil, un tablero o un herraje concreto que pidió el cliente, no es consumible. Eso se apunta en la obra. Si en tu taller el herraje todavía va a ojo, en el post sobre control de stock de tablero, perfil y herraje lo tratamos aparte.
Por qué el coste de consumibles en un taller se escapa siempre
Por tres motivos, y los tres se ven en cualquier taller.
Se compran a granel. Una caja de cincuenta discos dura varias obras. Nadie va a abrir la caja y apuntar "tres discos para la barandilla de la calle Mayor".
Se pagan con la tarjeta o en mano. Una parte llega con el albarán del proveedor de siempre. Otra se compra en la ferretería de al lado porque hacía falta ya. Esa segunda parte casi nunca llega a la gestoría con un nombre que se entienda.
Se meten "en los gastos generales". Y ahí se quedan, mezclados con la luz, el seguro y la furgoneta. Si la hora de taller se calculó hace años, lo más probable es que esos gastos estén por debajo de lo que son hoy.
Cómo sacar la cifra real en una tarde
No hace falta controlar cada disco. Hace falta saber cuánto se va al año y repartirlo con cabeza. Así se saca:
- Junta las compras de los últimos doce meses. Facturas de proveedor, tiques de ferretería y extractos de la tarjeta. Si la gestoría lleva la contabilidad, pídele el mayor de compras de material auxiliar.
- Separa lo que es consumible. Con un rotulador vale. Todo lo que no se quedó en una obra concreta va a una columna aparte.
- Súmalo por familias. Abrasivos, soldadura, fijación, químicos, embalaje. Así ves dónde se va el dinero de verdad.
- Compáralo con lo que facturaste ese año. Ese porcentaje es tu punto de partida. No es exacto, pero es tuyo y no un número de internet.
Consejo de taller: pon una caja de cartón junto al armario de consumibles y que cada tique de ferretería se eche ahí el mismo día. A final de mes, alguien la vacía y lo apunta. Cinco minutos al mes valen más que una tarde entera en diciembre buscando papeles.
Tres formas de meterlo en el presupuesto
Con la cifra en la mano, toca decidir cómo se cobra. No hay una forma buena para todos. Depende del oficio.
| Forma | Cómo funciona | Cuándo encaja |
|---|---|---|
| Dentro de la hora de taller | Se suma al coste de la hora como un gasto más | Cuando el consumo va con las horas: soldadura, corte, lijado |
| Porcentaje sobre el material | Se añade un tanto por ciento al material de la obra | Cuando el consumo va con el material: más tablero, más cola y más cantos |
| Línea propia por tipo de trabajo | Una partida fija por unidad: por metro de soldadura o por mueble | Cuando hay trabajos que se repiten mucho |
Un ejemplo con números de prueba para ver el mecanismo: si un año se fueron 6.000 euros en consumibles y el taller hizo 6.000 horas, cada hora tiene que llevar un euro de consumibles. Si en tu hora de taller ese euro no está, lo pones tú de tu margen. Para rehacer la hora entera con todos los gastos, aquí está el paso a paso de cómo calcular el coste de la hora de taller.
Las obras que gastan más de la cuenta
El reparto medio sirve para la mayoría de obras, pero no para todas. Hay trabajos que se comen los consumibles muy por encima de lo normal:
- Acero inoxidable: más discos, discos específicos y más tiempo de repaso.
- Galvanizado que hay que repasar o soldar después.
- Lacados con mucho lijado entre capas.
- Montajes con mucha fijación química o mucha tornillería especial.
Para estas obras conviene añadir una línea aparte en el presupuesto y no fiarse del porcentaje medio. Si no, son precisamente las obras difíciles las que pierden dinero sin que nadie lo vea.
Tenerlo controlado sin otra hoja de cálculo
El cálculo de una tarde vale para empezar. El problema es repetirlo cada año, o cada vez que el proveedor sube los discos. Ahí es donde una herramienta de gestión ayuda: si las compras entran en el mismo sitio que los presupuestos y las horas, separar consumibles es marcar una familia y no rebuscar tiques.
Eso es lo que hacemos en AJR: software de gestión a medida para fábricas y talleres, con presupuestos, costes por obra, stock, partes de horas y facturación en una sola herramienta. No es un ERP genérico y no se paga por usuario. En el caso de un taller de carpintería a medida puedes ver cómo se montó para leer facturas y albaranes y llevar esos costes a las tarifas.
Empieza por un número
No hace falta cambiarlo todo el lunes. Saca la cifra de consumibles del último año y mira si tu hora de taller o tus presupuestos la cubren. Si la cubren, perfecto. Si no, ya sabes de dónde sale parte del margen que no aparece.
Si quieres verlo con tus propios números, escríbenos desde la página de contacto, a comercial@iajr.es o al +34 683 353 228. Vamos al taller, miramos cómo trabajas y te decimos por escrito qué tendría sentido hacer.
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