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·5 min de lectura·Por Roberto Carlos González Díaz

Qué trabajos son rentables en un taller: margen por tipo de obra

Descubre qué trabajos son rentables en un taller agrupando obras por tipo y comparando horas, material y extras. Método sencillo para carpinterías y talleres.

Pregunta a cualquier dueño qué trabajos son rentables en un taller como el suyo y te contesta rápido. “Las cocinas dan dinero. Las puertas sueltas, no tanto.” Lo dice con seguridad. Lo lleva viendo años. Pero si le pides que lo enseñe con números, la cosa cambia.

Una cosa es tener la sensación y otra tener el dato. La sensación se queda con la obra que salió fatal el mes pasado o con la que se cobró bien y rápido. Se olvida de las veinte barandillas pequeñas que nadie miró, de los armarios que siempre piden un viaje más de montaje y de las reparaciones “de diez minutos” que acaban comiéndose la mañana.

Y esa sensación decide cosas importantes: a qué presupuestos les dedicas la tarde, qué trabajos aceptas cuando vas lleno y cuáles deberías cobrar más caros. Este artículo va de cambiar la sensación por un dato que sale de tu propio taller.

Por qué una obra suelta no te dice nada

Si miras una sola obra, puede haber pasado cualquier cosa. El cliente cambió el color a mitad. Se rompió la sierra. Al montador le tocó subir cuatro pisos sin ascensor. Una obra es una anécdota.

Lo que dice algo es el grupo. Diez cocinas juntas. Quince cerramientos de terraza. Treinta reparaciones. Cuando las juntas, las anécdotas se compensan y aparece el patrón: este tipo de trabajo deja margen y este otro se come las horas.

Ya escribimos sobre el coste real de una obra y por qué siempre se sabe tarde. Esto es el paso siguiente: no mirar una obra, sino el tipo de obra.

Cómo saber qué trabajos son rentables en un taller

Para empezar no hace falta ningún programa. Hace falta una libreta, los presupuestos aceptados del último año y una tarde tranquila.

  1. Ponle nombre a tus tipos de trabajo. Cinco o seis, no más. En una carpintería metálica podrían ser barandillas, cerramientos, puertas y portones, estructura ligera y reparaciones. En una de madera, cocinas, armarios empotrados, puertas, mobiliario suelto y reparaciones.
  2. Etiqueta cada obra cerrada con uno de esos tipos. Si una obra mezcla dos, elige el que más pese.
  3. Apunta tres cosas por obra: lo que facturaste, lo que costó el material según los albaranes y las horas que se le echaron, en taller y en montaje.
  4. Convierte las horas en euros con tu coste de hora real. Si no lo tienes, aquí explicamos cómo calcular el coste de la hora de taller.
  5. Suma por tipo y saca dos números: el margen total que deja cada tipo y el margen por hora trabajada.

Con eso ya tienes una tabla que no depende de la memoria de nadie.

El número que importa: margen por hora, no por obra

Aquí es donde suele haber sorpresas. Una cocina deja mucho dinero en una factura, pero también se lleva muchas horas. Una reparación deja poco por factura, pero a veces se despacha en un rato.

Un ejemplo inventado, solo para ver cómo se hace la cuenta:

Tipo de trabajoMargen por obraHoras por obraMargen por hora
Cocina1.800 €60 h30 €/h
Reparación120 €2 h60 €/h

Si miras la factura, la cocina gana de calle. Si miras la hora, la reparación rinde el doble. Y lo que tienes limitado es la hora: tu taller tiene la gente que tiene y el día tiene las horas que tiene.

En tu taller los números serán otros y puede que salga justo al revés. Por eso hay que hacer la cuenta y no fiarse del instinto.

Las trampas que esconden a los trabajos que pierden dinero

La primera vez que haces la tabla, casi siempre aparece algún tipo de trabajo que deja menos de lo que pensabas. Las causas suelen repetirse:

  • El montaje no se cuenta entero. El viaje, la descarga y la vuelta por el tornillo que faltaba.
  • Los extras de palabra. “Ya que estás, ponme otra balda.” No se apunta y no se cobra.
  • Las horas de oficina. Medir, dibujar y presupuestar dos veces porque el cliente cambia de idea. En los trabajos pequeños pesan muchísimo.
  • El material que sobra. El tablero entero que se compra para una pieza, la barra de perfil que se queda a medias.
  • Los repasos. Volver a ajustar una puerta tres semanas después. Esa hora no aparece en ninguna factura.

Nada de esto se ve en una obra suelta. Todo se ve cuando juntas quince obras del mismo tipo.

Consejo práctico: antes de sacar conclusiones, separa las horas de montaje de las de taller. Muchas veces un tipo de trabajo no sale mal por lo que cuesta fabricarlo, sino porque siempre lleva dos viajes a obra. Eso se arregla en el presupuesto, no dejando de hacer ese trabajo.

Qué hacer cuando ya tienes el dato

Saber qué trabajos son rentables no significa dejar de hacer los demás. Significa decidir con los ojos abiertos.

  • Subir el precio del tipo de trabajo que se come las horas, o cobrar el montaje aparte.
  • Poner un mínimo a las reparaciones pequeñas si resulta que pierdes dinero con ellas.
  • Dar prioridad a los presupuestos del tipo que mejor rinde cuando vas lleno.
  • Revisar cómo presupuestas el tipo que siempre se desvía: a lo mejor calculas bien el material y mal las horas.

Y repetir la cuenta cada tres o seis meses. Los precios del material cambian, la gente cambia y los trabajos también.

Por qué en Excel esto se acaba abandonando

La cuenta de arriba se puede hacer en una hoja de cálculo. El problema es mantenerla. Los presupuestos están en un sitio, los albaranes en una carpeta, las horas en un cuaderno o en la cabeza del encargado y las facturas en el programa de la gestoría. Juntarlo todo a mano cada trimestre es una tarde larga, y al segundo trimestre ya no se hace.

La tabla de margen por tipo de trabajo tiene sentido cuando sale sola: cuando el presupuesto, el material que entra por albarán, las horas de los partes y la factura cuelgan de la misma obra. Entonces basta con que cada obra tenga su tipo asignado para que el informe esté siempre al día.

Así planteamos el software de gestión para fábricas y talleres: una sola herramienta para presupuestos, costes por obra, stock, partes de horas y facturación, hecha a medida de cómo trabaja cada taller y sin pagar por usuario. Si quieres ver cómo se aterriza en un caso concreto, puedes leer cómo lo planteamos en una carpintería a medida.

¿Lo miramos con tus números?

Si tienes la sensación de que hay trabajos con los que pierdes dinero pero no sabes cuáles, podemos sentarnos con tus presupuestos y facturas de los últimos meses. Veremos qué datos tienes ya y qué faltaría para sacar la cuenta.

Escríbenos desde la página de contacto, a comercial@iajr.es, o llámanos al +34 683 353 228.

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