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·5 min de lectura·Por Roberto Carlos González Díaz

Margen o recargo en un presupuesto: el error del 30% en el taller

Margen o recargo en un presupuesto: por qué sumar un 30% al coste no te deja un 30% de margen y cómo calcularlo bien en tu taller, paso a paso.

Hay una cuenta que se hace en casi todos los talleres. Sumas material y horas, te sale 2.000 euros, le pones un 30% encima y el presupuesto sale en 2.600. Y piensas: gano un 30%. Pues no. Esa es la duda de siempre entre margen o recargo en un presupuesto, y casi nadie se da cuenta de que son dos cosas distintas.

Con 2.600 euros de venta y 2.000 de coste te quedan 600. Y 600 sobre 2.600 es un 23%, no un 30%. Has aplicado un recargo del 30% sobre el coste, que no es lo mismo que un margen del 30% sobre lo que cobras. Parece un detalle de contable. En un año de obras es mucho dinero.

El problema no es la calculadora. El problema es que la cifra que tienes en la cabeza ("aquí gano un 30%") no es la real. Y con esa cifra decides descuentos, aceptas extras sin cobrar y comparas obras entre sí.

Margen o recargo en un presupuesto: qué es cada cosa

Las dos se miden en porcentaje, por eso se confunden. Pero cada una se calcula sobre una base distinta.

  • Recargo: lo que sumas encima del coste. Se calcula sobre el coste. 2.000 € + 30% = 2.600 €.
  • Margen: la parte del precio de venta que te queda a ti. Se calcula sobre el precio. Si vendes a 2.600 € y te quedan 600 €, tu margen es 600 ÷ 2.600 = 23,1%.

El dinero que ganas es el mismo: 600 euros. Lo que cambia es contra qué lo comparas. Y en el banco, en Hacienda y en cualquier comparación entre obras, lo que importa es el margen sobre lo que facturas.

Por qué en el taller casi siempre se usa el recargo

Porque es lo más natural. Tienes el coste delante, en el papel o en el Excel, y lo multiplicas por 1,30. Es rápido y se hace de cabeza delante del cliente.

El error no está en usar el recargo. Está en llamarlo margen y creerte la cifra. Pasa mucho en presupuestos de carpintería, de carpintería metálica o de mobiliario, donde cada obra es distinta y no hay tarifa cerrada. Si además estás presupuestando sin tarifario, cada obra se calcula a mano y el fallo se repite en cada una.

La tabla que conviene tener pegada en la pared

Esta tabla dice qué margen real te deja cada recargo. Los cálculos son exactos y valen para cualquier oficio:

Recargo sobre costeMargen real sobre venta
10%9,1%
20%16,7%
25%20%
30%23,1%
40%28,6%
50%33,3%
100%50%

Fíjate en la última fila. Para ganar la mitad de lo que cobras tienes que doblar el coste. Mucha gente cree que con un 50% encima ya está ahí, y se queda en un tercio.

Cómo calcular el precio para el margen que quieres

Si sabes qué margen quieres, la cuenta es dividir, no multiplicar. El precio de venta es el coste dividido entre (1 menos el margen).

  1. Calcula el coste completo de la obra: material, horas de taller, montaje, subcontratas y consumibles.
  2. Decide el margen que quieres sobre la venta. Por ejemplo, un 30%.
  3. Resta ese margen de 1: 1 − 0,30 = 0,70.
  4. Divide el coste entre ese número: 2.000 ÷ 0,70 = 2.857 €.
  5. Comprueba: 2.857 − 2.000 = 857 €, y 857 ÷ 2.857 = 30%. Cuadra.

En este ejemplo, la diferencia entre multiplicar por 1,30 y dividir entre 0,70 son 257 euros en una sola obra. Si haces muchas obras parecidas al año, súmalo.

Los divisores más usados, para no tener que pensarlo: 20% de margen, divide entre 0,80. 25%, entre 0,75. 30%, entre 0,70. 35%, entre 0,65.

Consejo práctico: no cambies tu forma de presupuestar de golpe. Coge las últimas cinco obras cerradas, divide lo que ganaste entre lo que facturaste y mira el margen real. Si sale por debajo de lo que creías, ya sabes cuánto tienes que corregir el multiplicador.

Donde el error hace más daño: descuentos y extras

La confusión entre margen y recargo no se queda en el presupuesto. Se nota cuando el cliente regatea.

Vuelve al ejemplo de 2.600 euros con 2.000 de coste. El cliente pide un 10% de rebaja y se lo das, porque total, "vas con un 30%". Ahora cobras 2.340 euros y te quedan 340. Eso es un 14,5% de margen. Con un descuento de diez puntos te has comido más de un tercio del beneficio. Si quieres hacer la cuenta antes de ceder, aquí explicamos cuánto descuento hacer en un presupuesto sin perder dinero.

Con los extras pasa lo mismo. Un herraje de más, una visita de ajuste o media mañana de montaje que no se cobran no salen del 30% que crees tener. Salen del 23% que tienes de verdad, o del 14% si ya has hecho descuento. Por eso parece que el taller trabaja mucho y al final de mes no queda casi nada.

El coste tiene que estar bien antes que el margen

Toda esta cuenta falla si el coste de partida está mal. Si en los 2.000 euros no entran las horas reales de taller, el montaje o los consumibles, da igual que dividas entre 0,70. Estás aplicando un buen margen a un número que no es el real.

Lo primero es saber lo que te cuesta la hora de verdad. Lo contamos paso a paso en cómo calcular el coste de la hora de taller. Lo segundo es que las horas y el material de cada obra se apunten mientras se trabaja, no de memoria al final.

Cómo dejar de hacerlo a mano en cada obra

Cuando presupuestas en papel o en un Excel que cada uno toca a su manera, cada presupuesto es una oportunidad de equivocarte. Uno multiplica, otro divide y otro redondea "a ojo".

En AJR hacemos software de gestión a medida para fábricas y talleres pequeños. Junta en una sola herramienta los presupuestos, el coste de cada obra, el stock, los partes de horas y la facturación. El margen que quieres se fija una vez y el precio sale calculado sobre la venta, no sobre el coste. Cuando la obra se cierra, ves el margen que te ha quedado de verdad, con los extras y el descuento dentro. No es un ERP genérico y no se paga por usuario.

Si quieres ver cómo quedaría con tu forma de trabajar, cuéntanoslo en la página de contacto, escríbenos a comercial@iajr.es o llámanos al +34 683 353 228. Lo vemos con tus presupuestos de verdad delante.

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